Los ladrillos estructurales o portantes son resultado de la mezcla, maduración, extrusión y cocción de arcilla natural a altas temperaturas, que permiten obtener un producto de alta resistencia y durabilidad. Es un producto que tiene una función estructural  y así mismo una función decorativa y estética, ofreciendo un acabado natural. Este tipo de ladrillo es ideal para mampostería, muros divisorios y fachadas.

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RECOMENDACIONES DE RECEPCIÓN Y ALMACENAMIENTO

1. El ladrillo puede llegar a la obra de dos formas; a granel o estibado. Se deberá informar al asesor en dado caso que el material llegue a la obra en la forma no solicitada.

2. Verificar que el ladrillo llegue a la obra en buen estado y en la cantidad correcta, de lo contrario se debe informar al asesor en la mayor brevedad posible y reportarlo en la remisión.

3. Cualquier anomalía e inconformidad con el material deberá ser informada siempre antes de su instalación.

4. De ser posible, se recomienda descargar el ladrillo directamente en el lugar de su instalación, apilados sobre una superficie horizontal nivelada, limpia y libre de humedades.

5. Es recomendable que los ladrillos se almacenen estibados y en un sitio cubierto; plano, limpio, libre de humedades y protegido de la escorrentía.

6. La zona de almacenamiento del material debe estar aislada de los sitios de preparación de mezclas de mortero y concreto.

7. Se recomienda evitar que el material esté en contacto con el terreno, este puede absorber humedades o sales solubles que causan la aparición posterior de machas o eflorescencias.

RECOMENDACIONES DE INSTALACIÓN:

1. Se debe hacer la selección de las piezas de diferentes estibas, 3 ó 4 con el fin de obtener una apariencia homogénea en el tono de la fachada.

2. Durante la construcción, se recomienda mantener el muro libre de polvo y excesos de mortero, facilitando su limpieza posterior.

3. Evitar la manipulación excesiva del material, los golpes y/o roces entre piezas pueden deteriorar su apariencia y funcionalidad.

4. Para una correcta aplicación, se recomienda seguir las instrucciones brindadas por el asesor de Novarcillas SAS.

RECOMENDACIONES DE LAVADO:

1. La condición óptima para iniciar el proceso de lavado de un muro nuevo es que tenga entre veinte (20) y treinta (30) días de construido.

2. El muro deberá estar completamente seco y sin humedades activas (desagües, filtraciones, jardineras, etc.)

3. Retirar los excesos de motero y polvo antes de aplicar la solución de lavado. Evite usar estropajos o esponjas húmedas para este fin.

4. Se recomienda pre-humedecer el muro antes de aplicar la solución de lavado, evitando la penetración del ácido en la arcilla.

5. Aplicar la solución de lavado y refregar con una esponja o cepillo suave en el sentido de los Tendeles.

6. Posterior a la aplicación de la solución de lavado, se recomienda enjuagar el muro como mínimo tres (3) veces con agua limpia antes que la solución seque. Si emplea un chorro de agua a presión para tal fin, se recomienda no sobrepasar los 1.200 PSI, con el fin, de evitar la erosión del ladrillo o el mortero.

7. No hacer uso de ácido muriático (clorhídrico) durante el proceso de lavado.

8. En el proceso de hidrofugado evite usar productos que contengan sellantes o lacas.